
¿Cuáles son las diferencias?
Las casas tradicionales se construyen en el terreno, lo que permite una mayor flexibilidad y personalización, pero requieren más tiempo e inversión. Las casas prefabricadas, por su parte, se producen en fábrica y se montan in situ, lo que reduce los costes y acelera los plazos. A pesar de las diferencias, ambas cumplen las mismas obligaciones legales, incluyendo el proyecto arquitectónico, la licencia de obras y la licencia de uso.





